jueves, 1 de enero de 2015

Una piel nueva

Hoy comienza un nuevo año y las sensaciones son extrañas. La confusión y el caos parecen haber ganado la batalla, pero aún quedan algunos hombres con arrojo que dedican sus esfuerzos a iluminar las zonas dominadas por la penumbra. Todo lo que representaba el progreso no ha servido sino para convertirnos en esclavos y despojarnos de la lucidez. La desvergüenza a la hora de poner altavoces a las opiniones de cualquiera no ha hecho más que confirmar el número de imbéciles e ignorantes que pululan a nuestro alrededor. Seres esquizofrénicos que pueden ser, decir y hacer lo que quieran desde el sofá.

Hoy comienza un nuevo año y nace esta nueva silueta. En los cajones polvorientos de la red queda aquel irónico 'Siempre es Carnaval', el canto pesimista y alucinado de un joven transformándose en otra cosa. No sé en qué se convertirá esta nueva andanza, pero seguro que será distinta. Con otros tonos y colores. En cualquier caso, siempre es ilusionante empezar. Nuestro enemigo no es otro que la propia oscuridad. La luz, nuestra mejor arma.

Bienvenidos.